banner
banner

Roberto Rodríguez Gómez

foto

Universidad y neoliberalismo

Rodríguez-Gómez, R. (marzo 20, 2003). Universidad y neoliberalismo. Suplemento Campus Milenio. Núm. 25 2003-03-20

¿Qué es el neoliberalismo y cómo afecta a las universidades? El neoliberalismo es una ideología en expansión que mezcla conceptos de economía neoclásica y monetarista, teorías de expectativas racionales (rational choice), nuevo institucionalismo y gerencialismo, entre otras vertientes. Se declara liberal al proponer como alternativa a la regulación estatal la liberalización del intercambio; particularmente, libertad comercial, libre circulación de capital y libertad de inversión. El pensamiento neoliberal cree en la eficiencia del mercado, se opone a cualquier control de la demanda agregada, enfatiza la necesidad de condiciones para la actuación de los agentes individuales y combate las formas de protección a los trabajadores. La narrativa neoliberal describe la sociedad como un mercado: los actores son ubicados en la lógica de proveedores, intermediarios o usuarios, y las relaciones sociales aparecen como contratos.

El canon económico neoclásico, base del neoliberalismo, se convirtió en programa político de los gobiernos de Ronald Reagan y Margaret Thatcher y alcanzó difusión mundial con los planes de ajuste estructural diseñados por la banca multilateral para los países en desarrollo. Las políticas económicas de los países industrializados, y los esquemas de recuperación de los subdesarrollados adoptaron asimismo la perspectiva neoliberal como pauta de modernización.

En este proceso son identificables tres fases: la primera consiste en un gradual retiro del Estado de actividades productivas y servicios, la contención del gasto social y la desregulación de la inversión privada. La segunda, en la promoción de enfoques empresariales en las instancias de gestión pública y gobierno: planeación estratégica, supervisión de calidad, evaluación de procesos, estimaciones costo-beneficio y cálculo de tasas de retorno. La tercera fase, que de algún modo cierra el círculo neoliberal, implica la incorporación de las instituciones públicas al mercado, mediante esquemas de vinculación o de concurrencia directa. Estas fases implican distintas formas de “privatización” de lo público: traslado de propiedad, adopción de culturas empresariales y apropiación de bienes públicos por el sector privado.

Pierre Bourdieu, uno de los principales sociólogos del siglo XX, publicó el 8 de diciembre de 1998 en Le Monde Diplomatique el ensayo “La esencia del neoliberalismo”. Ahí se pregunta por qué el discurso neoliberal consigue imponerse como paradigma de las políticas públicas de todos los países, y ofrece la siguiente explicación. “porque tiene de su lado -reflexiona- toda la fuerza de un mundo de relaciones de fuerza, un mundo al cual ha contribuido a ser lo que es. Lo hace, principalmente, al orientar las opciones económicas de aquellos que dominan las relaciones económicas. Por tanto, añade su propia fuerza simbólica a dichas relaciones de fuerza. En el nombre de su programa científico, convertido en un plan de acción política, subyace un inmenso proyecto político, aunque su status no es reconocido como tal porque aparece como puramente negativo. El propósito de tal proyecto es crear las condiciones bajo las cuales la “teoría” puede ser realizada y funcionar: un programa para la destrucción metodológica de los colectivos” (subrayados en el original).

¿A qué llama Bourdieu la destrucción de los colectivos? A la constante puesta en cuestión de las estructuras colectivas, a la negación del carácter político de las prácticas, y a la individuación de las relaciones sociales en cada zona del sistema. En la lógica del mercado “puro” la colectividad estorba: el espacio nacional es cuestionado y neutralizado por el mercado global, el Estado autolimita sus ámbitos de acción, y las organizaciones se presentan como integradas por individuos en relaciones de colaboración o competencia.

La idea empresarial de competitividad se extiende a las instituciones y los individuos mediante dispositivos tales como: objetivos individuales de desempeño, evaluaciones del rendimiento individual, salario individual incrementado por bonos de mérito personal, trayectorias de carrera individualizadas, estrategias de delegación de responsabilidades, etcétera. El modelo se perfecciona cuando consigue pasar de una administración supervisora a un régimen de autocontrol. No obstante, en la práctica, la competitividad basada en el desempeño individual es inestable: a medida que la mayoría de los destinatarios consigue los objetivos y alcanza los estándares, la “ventajas comparativa” pierde relevancia, se desnaturaliza, y al cabo el modelo deviene en rutina.

Las políticas neoliberales afectan a las universidades públicas en varios aspectos. Se presiona, en primer lugar, por la obtención de recursos para complementar el subsidio; otro conjunto de presiones proviene de las políticas de supervisión, evaluación y rendición de cuentas, y otro más se origina en la estrategia de colocar fondos que estimulan la competencia entre proyectos, instituciones y personas. Además, para evitar endogamia y “simulación”, se propone que sean agencias externas (de preferencia no gubernamentales) las que certifiquen y acrediten la calidad de los programas. Mejorar la calidad por medio de la competitividad pareciera ser el propósito general de tales políticas. Está pendiente, sin embargo, el debate acerca de cómo armonizar los beneficios privados que confiere la educación con su carácter de bien público.




Derechos reservados 2024 PUEES-UNAM
Universidad Nacional Autónoma de México