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Roberto Rodríguez Gómez

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Matrícula STEM en educación superior

Roberto Rodríguez Gómez. (octubre 16, 2025). Matrícula STEM en educación superior. Suplemento Campus Milenio. Núm. 1111. 2025-10-16

El acrónimo STEM, ideado por la estadunidense National Science Foundation en los años noventa, se ha traducido como Ciencias, Tecnologías, Ingenierías y Matemáticas, y ha sido utilizado con diversos propósitos, aunque principalmente para alentar cambios educativos en favor de estudios de estas disciplinas, que son consideradas de la mayor importancia para el desarrollo económico de los países. Esta colaboración tiene el propósito de ofrecer un diagnóstico general y superficial de cuál es la situación de México en materia de educación superior.

Este año la ANUIES incluyó en su Anuario Estadístico (2024-2025) información sobre la distribución de la matrícula STEM, que viene ordenada de acuerdo con la Clasificación Internacional Normalizada de la Educación (CINE 2011) de la UNESCO. Se presentan datos por campos de formación amplios, específicos, detallados y unitarios. Para esta presentación, tomaremos en cuenta sólo el primer nivel de desagregación.

Los campos amplios a que hacemos referencia son los siguientes: 1. Agronomía y veterinaria (agronomía, horticultura, silvicultura y pesca, así como veterinaria); 2. Ciencias de la salud (ciencias médicas y odontológicas); 3. Ciencias naturales, matemáticas y estadística (ciencias biológicas, ambientales, físicas, químicas y de la tierra, así como matemáticas y estadística); 4. Ingeniería, manufactura y construcción (arquitectura, construcción, ingenierías mecánica, eléctrica, electrónica, química y afines, así como manufacturas y procesos); 5. Tecnologías de la información y de la comunicación (implementación e innovación en dichas tecnologías).

En el presente, la matrícula total de educación superior en México, en los subtipos y niveles de técnico superior universitario, licenciatura universitaria y tecnológica, especialidad, maestría y doctorado, totaliza 5 millones 519 mil 791 estudiantes, de los cuales 54.2 % son mujeres. Del mismo total, 61.9 % corresponde a estudiantes inscritos en IES (Instituciones de Educación Superior) públicas, 38.1 % es matrícula en IES privadas.

Al segmentar la matrícula total por subtipos y niveles, los datos son como sigue: Técnico superior universitario (2.5 %); Licenciatura en educación normal (2.3 %); Licenciatura universitaria y tecnológica (85.5 %); Especialidad (1.6 %); Maestría (5.8 %); Doctorado (1.3 %). Dicho de otro modo, el pregrado concentra el 90.1 % del total y el posgrado el 9.9 % restante. En ese nivel de agregación, con la sola excepción del nivel de técnico superior universitario, la mayoría femenina es el caso: TSU (42.1 %), Normales (73.0 %), Licenciaturas (53.8 %), Especialidades (57.7 %), Maestrías (57.5 %) y Doctorados (54.1 %). Si esta pauta se desglosa por régimen administrativo, la proporción de mujeres resulta aún mayor dentro del subsistema privado.

Veamos a continuación las distribuciones en el campo STEM. En primer lugar, la proporción de programas STEM dentro del gran total (pregrado y posgrado) del sistema de educación superior. En esta dimensión de análisis, el indicador respectivo muestra que un total de 1 millón 918 mil 409 estudiantes corresponden al mismo, lo que equivale al 34.8 % del total. La diferencia por género es bastante significativa: en el caso de las mujeres, la proporción es 24.5 % mientras que, en el grupo masculino, es 46.9 %, casi la mitad de la matrícula total y casi el doble de la proporción femenina.

Al agrupar el nivel de pregrado, con exclusión de la matrícula en escuelas normales, resulta que la participación masculina es aún mayor: 49.3 % de los inscritos están en área STEM, mientras que, en el caso de las mujeres, el indicador respectivo equivale a 25.9 %. Al segmentar estos grupos por sectores público y privado los datos que aparecen son interesantes. En los estudios de pregrado en IES públicas, la proporción masculina del área STEM alcanza el 57.9 % del total, mientras que la femenina representa el 31.7 % del contingente de mujeres en estudios de pregrado en las instituciones públicas. No es poco, pero la brecha se mantiene al mismo nivel: el doble de hombres que de mujeres.

En el posgrado, la situación es diferente. Agrupando los niveles de especialidad, maestría y doctorado, la proporción STEM del posgrado suma 111 mil 231 personas, lo que equivale a un 23.2 % del total en estos niveles de estudio. La diferencia entre mujeres y hombres es menor que la observada en el pregrado: 19.3 y 28.5 %, respectivamente.

Al separar la matrícula STEM de posgrado en instituciones públicas y privadas los datos resultantes son, en el subsistema público, el 50.1 % de quienes siguen estudios de posgrado corresponden al área. La diferencia entre hombres y mujeres se acorta en este segmento: en el caso de los hombres la proporción STEM es 53.8 % y en el de las mujeres 46.9 %.

Como es sabido, la matrícula de posgrado en IES privadas supera con creces a la correspondiente pública: dos terceras partes el privado (65.9 %) y una tercera parte el posgrado público (34.1 %). En cambio, la concentración del posgrado público en los campos STEM es mucho mayor que la correspondiente al privado. En el primer caso, prácticamente la mitad de la matrícula (50.1 %) corresponde a las especialidades STEM, mientras que en posgrado privados la misma proporción alcanza apenas el nivel de 9.1 % dentro del total correspondiente.

Por último, la proporción de mujeres en los posgrados de IES públicas reduce notablemente la brecha de género que se observa en el pregrado. De las mujeres inscritas en programas de posgrado de IES públicas, un 46.9 % está en programas STEM; en el caso de los hombres, la proporción respectiva es de 53.8 %.

Resta por ver la composición de la matrícula STEM por campos de conocimiento; dedicaremos la próxima columna al tema.




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